Simbolista y gran amante de la libertad del artista, Achille-Claude Debussy
nace en Saint-Germain-en-Laye (Francia) el 22 de agosto de 1862 en el seno de
una familia humilde sin tradición musical. A los diez años ingresa
en el Conservatorio de París, donde estudia composición con Lavignac
y piano con Marmontel, y ya en 1878 comienza sus giras como pianista que lo
llevan por distintas localidades de Francia, a Italia, Austria, Suiza y Rusia.,
siendo precisamente en esta última donde conoce y trabaja como pianista
para la baronesa von Meck, protectora de Chaikovsky.
No contento aún con su formación, y deseando también componer,
en 1880 recibe clases de composición de Guiraud, obteniendo en 1884 el
Premio de Roma de Composición con la cantata L'Enfant digue, que le da
la oportunidad de permanecer en Roma durante un tiempo aunque a disgusto. Un
año después connoce a Franz Liszt.
En 1899 contrae matrimonio con Rosalie Texier, a la que pronto abandonará
para convivir con la adinerada Emma Bardac, antigua amante de Gabriel Fauré.
Todo ello llevó a su esposa a intentar suicidarse por lo que Ravel se
enemistó con él. En 1905, dos años después de recibir
la condecoración de Caballero de la Legión de Honor, se casaba
con su amante.
Después de una época muy efímera de influencia wagneriana
en 1888, recibe gracias a la Exposición Universal de París de
1889 las nuevas perspectivas de la música oriental, pero ante todo, prima
en Debussy su gusto por el colorido orquestal. Su técnica modal de composición,
huyendo de las reglas del sistema diatónico, utilizando incluso los modos
eclesiásticos, generan en un intento de liberarse no sólo de la
tonalidad sino de las bases rítmicas clásicas aportando varios
planos rítmicos a la vez. Amante de la música Massenet, genera
en torno a su ópera un asentamiento de la técnica del bel canto
francés, en las que incluye a la orquesta como elemento que aporta colorido
y en las que hace un uso artístico del silencio. Para Debussy, en las
óperas de otros compositores la música predominaba excesivamente
sobre la palabra, de ahí que también buscase en sus canciones,
mayoritariamente escritas para la voz de Mme. Vasnier, la misma técnica
que en la ópera.
Hacia 1909 se manifiestan los primeros síntomas del cáncer que
acabaría con su vida en París el 25 de marzo de 1918 agobiado
por las deudas. Ocho años antes había conocido a Stravinsky, y
en 1917 había dado su último recital público. Para Marmontel,
Debussy no fue un gran pianista pero sí un gran amante de la música.