Orfeo

En Florencia a finales del siglo XVI, el aristócrata Giovanni Bardi acogió en su palacio a la Camerata Fiorentina, especie de tertulia o club donde se discutían temas de literatura o música. Uno de los debates giraba en torno a si en la antigua tragedia griega, era sólo el coro el que cantaba o bien lo hacían todos los personajes. Uno de los contertulios que con más ardor apoyaba esta última tesis, era Vincenzo Galilei (padre del astrónomo) y consiguió convencer de sus ideas a Jacobo Peri (1561 - 1633) que en el año 1597 compuso la que puede considerarse como la primera ópera de la historia musical, "La Dafne" basada en un texto de Ottavio Rinuccini (1562 - 1621). "La Dafne" fue la primera obra dramática pastoral totalmente acompañada por música, aunque de un modo germinal. Pasaron algunos años y el nuevo género fue alumbrando nuevas y poco pulidas obras: " Representación del Alma y Cuerpo" (Roma 1600) de Cavalieri; "L'Euridice" (1601) de Caccini; "L'Euridice" (1601) de Peri, etc.

Hubo que esperar hasta el carnaval de Mantua de 1607 para que uno de los más altos pilares de la música de todos los tiempos, Claudio Monteverdi (Cremona 1567 - Venecia 1643) diera al público su obra "La Favola d'Orfeo". Fue estrenada el día 24 de febrero en el palacio ducal de los Gonzaga.

El libreto es obra de Alessandro Striggio (el Joven) (1535 - 1590) y se basa en la obra de Rinuccini "L'Euridice" que ya había servido de base a las óperas de Peri y Caccini. Striggio amplió el pequeño poema de Rinuccini hasta convertirlo en un libreto de cinco actos, con un sentido teatral más dramático y emocionante.

Monteverdi introdujo muchos aires para solos, dúos, madrigales, danzas... que contrastan con el necesario recitativo. Así mismo empleó una rica orquesta de unos 40 instrumentos entre ellos flautas, cornetas, trompetas, trombones, una familia completa de cuerdas, etc. La partitura contiene además casi 30 breves números musicales como una toccata y numerosos ritornellos, danzas...

En el Orfeo ya se encuentran los elementos que pertenecerán a la ópera de los siglos futuros: la separación entre recitativo y aria, la forma estrófica y los ritornellos, la inserción de danzas, la intervención del coro, la introducción simple y puramente orquestal. En definitiva, se puede considerar al Orfeo como la primera gran ópera de la historia de la Lírica y punto de arranque fundamental en el desarrollo posterior del género, todo ello gracias al genio musical Monteverdiano.

 

Discografía de referencia:

Director:
Cantantes:
Coro:
Orquesta:
Casa:
CD:
Año:
Nikolaus Harnoncourt
Lajos Kozma, Rotraud Hansmann, Cathy Berberian, Nikolaus Simkowsky, Max van Egmond.
Capella Antiqua de Munich
Concentus Musicus de Viena (Instrumentos Originales)
TELDEC (2292-42494-2)
2 (ADD)
1969
Director:
Cantantes:
Coro:
Orquesta:
Casa:
CD:
Año:
Nigel Rogers / Charles Medlam
Nigel Rogers, Patricia Kwella, Guillemette Laurens, David Thomas, Mario Bolognesi
Chiaroscuro Ensemble
London Baroque (Instrumentos Originales)
EMI (7-47142-8)
2 (DDD)
1983
Director:
Cantantes:
.
Coro:
Orquesta:
Casa:
CD:
Año:
John Eliot Gardiner
Anthony Rolfe Johnson, Julianne Baird, John Tomlinson,
Anne Sofie von Otter, Nigel Robson.
Monteverdi Choir
English Baroque Soloists (Instrumentos Originales)
ARCHIV (419-250-2AH2)
2 (DDD)
1985


LA FAVOLA d'ORFEO

PROLOGO


Tocata

Ritornello

La Musica
Dal mio Permesso amato
à voi ne vegno, incliti eroi,
sangue gentil di regi,
di cui narra la Fama
eccelsi pregi, nè giugne al ver
perch' è troppo alto il segno.
Io la Musica son,
ch' à i dolci accenti
sò far tranquillo
ogni turbato core,
et hor di nobil ira,
et hor d' amore
posso infiammar le più gelate menti.
Io sù cetera d' or
cantando soglio
mortal orecchio 
lusingar talhora
e in guisa tal de l' armonia sonora
de le rote del ciel 
più l' alme invoglio.
Hor mentre i canti alterno, 
hor lieti, hor mesti,
non si mova augellin 
fra queste piante,
nè s' oda in queste 
rive onda sonante,
et ogni Auretta 
in suo camin s' arresti.

Ritornello


ATTO PRIMO 


PASTORE
In questo lieto e fortunato giorno
ch' hà posto fine 
a gli amorosi affanni 
del nostro Semideo,
cantiam, pastori,
in sì soavi accenti
che sian degni d' Orfeo 
nostri concenti.
Oggi fatt' è pietosa
l' alma già sì sdegnosa
de la bella Euridice.
Oggi fatt' è felice Orfeo 
nel sen di lei, per cui già tanto 
per queste selve 
ha sospirato, e pianto.
Dunque,
in sì lieto e fortunato giorno ...

CHORO NINFE, PASTORI
Vieni, Imeneo, deh vieni
e la tua face ardente
sia quasi un Sol nascente
ch' apporti à questi amanti 
i dì sereni
e lunge homai disgombre
de gli affanni e del duol 
le nebbie e l'ombre.
PRÓLOGO


Tocata

Ritornello

La Música
Desde mi Parnaso amado
vengo a vosotros, ilustres héroes,
famosos descendientes de reyes, 
de los que la fama relata
imperfectamente sus méritos, 
pues son sublimes. 
Soy yo, la música, 
quien con sus dulces acentos
sabe apaciguar
los corazones alterados
y que puede inflamar
de cólera o de amor
los espíritus más fríos.
Cantando a los sones
de mi cítara de oro,
acostumbro a alegrar
los oídos de los mortales e incito
al alma a desear 
más ardientemente
entender las armonías
de la lira celeste.
Cuando hago alternar los cánticos
alegres o tristes, 
ningún pájaro
se mueve en las ramas, 
ninguna onda murmura
sobre las orillas 
y la brisa suspende su camino. 

Ritornello


PRIMER ACTO


PASTOR
En este día feliz y afortunado
que ha puesto fin 
a los tormentos amorosos 
de nuestro semi dios,
cantemos, pastores, 
con acentos tan suaves 
que nuestro concierto
sea digno de Orfeo.
Hoy ha compartido el alma
que antes le era tan altiva
de la bella Eurídice. 
Hoy Orfeo ha conocido la felicidad
sobre el pecho de aquella
por la que él tanto ha suspirado
y gemido en estos bosques.
Por consiguiente,
en este día feliz y afortunado...

NINFAS, PASTORES
Ven, Himeneo, ven, de gracia,
y que tu rostro radiante 
sea como un sol naciente, 
aporte a estos amantes dí
as serenos, 
y que se alejen para siempre 
los horrores y las sombras
del dolor y de los tormentos.
NINFA
Muse honor di Parnaso,
amor del cielo,
gentil conforto
a sconsolato core,
vostre cetre sonore
squarcino d' ogni nube 
il fosco velo;
e mentre oggi propizio
al vostro Orfeo 
invochiam Imeneo
sù ben teamprate corde.
Co' l vostro suon,
nostra armonia s' accorde.

NINFE, PASTORI
Lasciate i monti, lasciate i fonti,
ninfe vezzose e liete,
e in questi prati
a i balli usati
leggiadro il piè rendete. 
Qui miri il sole
vostre carole
più vaghe assai di quelle,
ond' a la Luna,
a l' aria bruna, 
danzan in ciel le stelle.
Poi di bei fiori, per voi s' onori,
di questi amanti il crine,
ch' or dei martiri
de i lor desiri
godon beati al fine.

Ritornello

PASTORE 
Ma tu, gentil cantor, 
s'à'tuoi lamenti
già festi lagrimar 
queste campagne,
perch' hora al suon 
de la famosa cetra 
non fai teco gioir
le valli e i poggi?
Sia testimon del core
qualche lieta canzon 
che detti amore.

ORFEO
Rosa del ciel, vita del giorno, 
e degna prole di lui 
he l' Universo affrena,
sol, che'l tutto circondi 
e 'l tutto miri,
da gli stellati giri, 
dimmi:
vedesti mai di me più lieto 
e fortunato amante ?
Fu ben felice il giorno,
mio ben, che pria ti vidi,
e più felice l' hora
che per te sospirai,
poich' al mio sospirar 
tù sospirasti.
Felicissimo il punto
che la candida mano
pegno di pura fede à me porgesti.
Se tanti cori avessi
quant' occh' il ciel sereno 
e quante chiome sogliono i 
colli haver 
l'Aprile e 'l Maggio,
colmi si farien tutti 
e traboccanti di quel piacere 
ch'oggi mi fà contento.
NINFA
Musas, honor del Parnaso,
amor del cielo,
amable confortamientos
de los corazones desolados
que los acordes de vuestras liras
desgarren el velo negro 
de las nubes,
y mientras nosotros invocamos hoy
a Himeneo pidiéndole 
que sea propicio a nuestro Orfeo.
Con instrumentos bien afinados, 
que vuestro canto 
se una al nuestro. 

NINFAS, PASTORES
Dejad los montes, dejad los arroyos,
ninfas encantadoras y divertidas, 
y pisad con vuestros bonitos pies 
estos prados
acostumbrados a los danzantes.
Que el sol contemple aquí
vuestras evoluciones
mucho más bellas que aquellas que,
en las oscuridad de la noche,
las estrellas hacen
alrededor de la luna.
Sí, bellas flores, para honraros, 
adornad la cabellera
de estos amantes que,
terminados sus tormento
por fin disfrutan de su felicidad.

Ritornello

PASTOR
Pero tú, noble cantor, 
si tus lamentos
han hecho ya llorar 
a estos campos,
¿por qué no puedes gozar 
el presente al son 
de tu ilustre lira,
los valles y las colinas?
Que un canto alegre,
inspirado en el amor, 
sea el testigo de tu felicidad.

ORFEO
Rosa del cielo, día del mundo y
digno descendiente
de aquel que rige el universo,
sol, tú, que todo lo rodeas y
que todo lo ves, dime:
¿has visto alguna vez, 
en tu carrera entre las estrellas, 
un amante más alegre y feliz que yo?
Fue muy feliz, el día, amor mío,
en que te vi por primera vez,
y más feliz la hora 
en la que suspiraba por ti, 
porque tus suspiros
respondieron a los míos.
Fue muy feliz el momento
en que tú me tendiste 
tu blanca mano
como prenda de la pureza de tu fe.
Si hubiese tenido tantos corazones
como ojos tiene el cielo eterno y
vegetación esas amables colinas
en el verde mes de mayo,
todos hubieran sido colmados y
desbordados por el placer 
que me proporcionó, ese día,
la felicidad.
EURIDICE
Io non dirò qual sia nel tuo gioire,
Orfeo, la gioia mia,
che non hò meco il core, 
ma teco stassi 
in compagnia d' Amore.
Chiedilo dunque a lui s' 
intender brami quanto lieta 
i gioisca, 
e quanto t' ami.

NINFE, PASTORI 
Lasciate i monti,
Lasciate i fonti, ...
Vieni Imeneo, deh vieni, ...

Ritornello

PASTORE 
Ma s' il nostro gioir 
dal ciel deriva,
come dal ciel ciò 
che quà giù s' incontra,
giust' è ben che divoti
gl' offriam 
incensi e voti.
Dunque al tempio ciascun 
rivolga i passi
a pregar lui ne 
la cui destra 
è il mondo,
che lungamente 
il nostro ben conservi.

Ritornello

PASTORI 
Alcun non sia che disperato 
in preda si doni al duol, 
benché talhor n' assaglia
possente sì che 
la nostra vita inforsa.

Ritornello

NINFE, PASTORI
Che poi che nembo rio 
gravido il seno
d' atra tempesta inorridito
hà il mondo,
dispiega il sol più chiaro
i rai lucenti.

Ritornello

PASTORI
E dopo l' aspro gel
del verno ignudo
veste di fior la primavera
i campi.

NINFE, PASTORI
Orfeo di cui pur dianzi furon cibo
i sospir bevanda il pianto,
oggi felice è tanto
che nulla è più che
da bramar gli avanzi.
EURÍDICE
Yo no sabría decir 
cuánta alegría, 
Orfeo, me has proporcionado,
pues mi corazón no está conmigo, 
sino contigo,
en compañía del amor.
Pregúntale, pues, 
si quieres saber lo feliz que es y
cuánto te ama.

NINFAS, PASTORES
Dejad los montes, 
dejad los arroyos, ...
Ven, Himeneo, ven, de gracia...

Ritornello

PASTOR
Pero si nuestra felicidad 
viene del cielo, 
como viene del cielo
cuanto nos acontece, 
es lógico que nosotros 
le ofrezcamos con devoción,
incienso y votos.
Que cada uno dirija, pues,
sus pasos hacia el templo,
para rezar a aquel que 
tiene en las manos, 
el destino del mundo,
para que nos conserve nuestra
felicidad durante mucho tiempo

Ritornello

PASTORES
Que ninguno se abandone, 
por desesperación, 
a la tristeza que 
a veces nos asalta 
y puede amargar nuestra vida.

Ritornello

NINFA, PASTORES
Pues una vez que las negras nubes,
llevando en su seno
una terrible tempestad, 
han conmovido al mundo, 
el sol más claro 
lanza sus rayos luminosos.

Ritornello

PASTORES
Y después del áspero frío 
del invierno desnudo
la primavera vuelve a vestir 
de flores el campo

NINFAS, PASTORES
Ved a Orfeo, para quien 
los suspiros eran la comida
y las lágrimas la bebida, 
hoy es tan feliz
que no desea nada más.

ATTO SECONDO

Sinfonia


ORFEO
Ecco pur ch'à voi ritorno
care selve e piaggie amate,
da quel Sol fatte beate
per cui sol 
mie notti han giorno.

Ritornello

PASTORE
Mira,
ch' à se n' alletta
l' ombra Orfeo di que' faggi
hor ch' infocati raggi
Febo dal ciel saetta. 

Ritornello

Sù quell' erbose sponde 
posiamci, 
e 'n varij modi
ciascun sua voce snodi
al mormorio de l' onde.

Ritornello

DUE PASTORI 
In questo prato adorno
ogni selvaggio Nume
sovente hà per costume
di far lieto soggiorno.

Ritornello

Quì Pan, Dio de' Pastori,
s'udì talhor dolente
rimembrar dolcemente
suoi sventurati amori.

Ritornello

Qui le Napee vezzose,
schiera sempre fiorita,
con le candide dita
fur viste à coglier rose.

NINFE, PASTORI
Dunque fa' degn' Orfeo,
del suon de l' aurea lira.
Questi campi ove spira
aura d' odor sabeo.

Ritornello

ORFEO
Vi ricorda ò boschi ombrosi,
de' miei lunghi aspri tormenti,
quando i sassi a' miei lamenti
rispondean fatti pietosi ?

Ritornello

Dite, allhor non vi sembrai
più d' ogni altro sconsolato?
Hor fortuna hà stil cangiato
ed hà volti in festa
i guai.

Ritornello

Vissi già mesto e dolente.
Or gioisco e quegli affanni
che sofferti
ho per tant' anni
fan più caro
il ben presente.

Ritornello

Sol per te, bella Euridice,
benedico il mio tormento.
Dopo 'l duol
viè più contento, 
dopo il mal viè più felice.

SEGUNDO ACTO

Sinfonía


ORFEO
Vuelvo a vosotros, 
queridos bosques y ríos amados
que debéis vuestra felicidad 
al sol,
el que hace días de mis noches.

Ritornello

PASTOR
Mira, Orfeo, 
que maravillosa sombra
dan estas hayas, ahora que Febo
envía rayos de fuego 
desde el cielo.

Ritornello

Descansemos sobre estas verdes
orillas y que cada uno,
de diferente manera, 
mezcle su voz con el murmullo
de las ondas.

Ritornello

DOS PASTORES
Sobre este prado adornado
todas las divinidades silvestres 
acostumbran a tener 
a menudo alegres asambleas.

Ritornello

Aquí se le oyó a Pan,
el dios de los pastores, 
evocar con tristeza y dulzura 
sus infortunados amores.

Ritornello

Aquí se ha visto
a las graciosas Napes,
grupo siempre florido,
coger rosas con sus blancas manos.

NINFAS, PASTORES
Haznos, pues, dignos, Orfeo,
del sonido de tu lira.
Estos campos donde se respiran
suaves aromas.

Ritornello

ORFEO
¿Recordáis, sombríos bosques, 
mis crueles y largos tormentos, 
cuando las rocas, llenas de piedad, 
respondían a mis lamentos?

Ritornello

Decid, ¿no os he parecido 
la criatura más desesperada?
Ahora la suerte ha cambiado
y ha transformado
mis penas en alegrías.

Ritornello

He vivido triste y desgraciado.
Ahora me alegro y los sufrimientos
que he padecido,
durante tantos años,
me hacen más querida
la felicidad presente.

Ritornello

Es sólo por ti, bella Eurídice, 
que yo bendigo mi tormento.
Después del dolor
se está más contento, 
después del mal se es más feliz.
PASTORE
Mira, deh mira, Orfeo,
che d' ogni intorno
ride il bosco e ride il prato.
Segui pur col
plettro aurato
d' addolcir l' aria
in sì beato giorno.

MESSAGGIERA
Ahi, caso acerbo!
Ahi, fato empio e crudele!
Ahi, stelle ingiuriose!
Ahi, ciel avaro!

PASTORE
Qual suon dolente
il lieto dì perturba ?

MESSAGGIERA
Lassa, dunque, debb' io,
Mentre Orfeo con sue note
il ciel consola,
con parole mie
passargli il cuore ?

PASTORE
Questa è Silvia gentile,
dolcissima compagna
de la bella Euridice, 
ò quanto è in vista dolorosa.
Hor che fia?
deh sommi Dei,
non torcete da noi
benigno il guardo.

MESSAGGIERA
Pastor lasciate il canto,
ch' ogni nostra allegrezza
in doglia è volta.

ORFEO
Donde vieni?
Ove vai?
Ninfa che porti?

MESSAGGIERA
A te vengo Orfeo,
messagiera infelice
di caso più infelice e
più funesto.
La bella Euridice ...

ORFEO
Ohimé che odo?

MESSAGGIERA
La tua diletta sposa è morta.

ORFEO
Ohimé.

MESSAGGIERA
In un fiorito prato
con altre sue compagne,
giva cogliendo fiori
per farne una ghirlanda
à le sue chiome,
quando angue insidioso,
ch' era fra l' erbe ascoso,
le punse un piè con velenoso dente.
Ed ecco immantinente, scolorirsi
il bel viso e ne' suoi lumi 
sparir que' lampi, ond' ella 
al Sol fea scorno.
Allhor noi tutte
sbigottite e meste
le fummo intorno richiamar
tentando gli spirti in lei smarriti
con l' onda fresca e
co' possenti carmi.
Ma nulla valse, ahi lassa,
ch' ella i languidi
lumi alquanto aprendo,
e tè chiamando Orfeo,
dopo un grave sospiro,
spirò frà queste braccia, ed io rimasi
pieno il cor di pietade e di spavento.
PASTOR
Mira, agraciado, Orfeo,
mira los bosques y los prados
que ríen a tu alrededor.
Sigue, pues, haciendo
más dulce el aire
con el plectro de oro,
en estos días tan felices.

LA MENSAJERA
¡Ah, suerte funesta!
¡Ah, destino bárbaro y cruel!
¡Ay, estrellas despiadadas!
¡Ay, cielo inexorable!

PASTOR
¿Qué tristes sonidos
vienen a turbar nuestra alegría?

LA MENSAJERA
¡Ay, desdichada de mí!
¿Cuando Orfeo alegraba al cielo
con sus cánticos,
le traspasó el corazón
con mis palabras?

PASTOR
Es la gentil Silvia, 
la dulce compañera 
de la bella Eurídice,
oh, qué aspecto más doloroso tiene.
¿Qué ha pasado?
Por favor, Dioses todopoderosos, 
no apartéis de nosotros
vuestra mirada protectora.

LA MENSAJERA
Pastor, deja de cantar, 
toda nuestra alegría
se ha vuelto duelo. 

ORFEO
¿De dónde vienes?
¿A dónde vas?
Ninfa, ¿qué mensajes nos traes?

LA MENSAJERA
A ti vengo, Orfeo, 
infortunada mensajera
del acontecimiento
mas terrible y funesto.
Tu bella Eurídice...

ORFEO
¿Ay, qué estoy oyendo?

LA MENSAJERA
Tu esposa querida, está muerta.

ORFEO
¡Ay!

LA MENSAJERA
En un prado florido, 
con sus compañeras, cogía flores
para hacer una guirnalda 
para su cabellera,
cuando una serpiente pérfida, 
escondida en la hierba,
le mordió el pie
con sus dientes venenosos.
De repente, su hermoso rostro
palideció y se fue de sus ojos
el brillo que envidiaba el sol. 
Entonces todos nosotros,
horrorizados y llenos de tristeza, 
la rociamos, tratando de retener
su espíritu que desfallecía, 
con agua fresca y
potentes fórmulas mágicas.
Pero todo fue en vano,¡ay!,
pues ella abrió 
sus ojos agonizantes 
y llamando a Orfeo,
después de un profundo suspiro, 
expiró en mis brazos,
y yo quede con el corazón
lleno de piedad y de espanto.
PASTORE 
Ahi, caso acerbo!
Ahi, fat' empio e crudele!
Ahi, stelle ingiuriose!
Ahi, ciel avaro!

SECONDO PASTORE 
A l' amara novella
rassembra l' infelice
un muto sasso
che per troppo dolor
non può dolersi.
Ahi, ben avrebbe un cor di Tigre
o d'orsa chi non sentisse
del tuo mal pietate.
Privo d' ogni tuo ben
misero amante.

ORFEO
Tu se' morta, mia vita,
ed io respiro?
tu sei, tu se' pur ita per mai
più non tornare, ed io rimango?
No, che se i versi 
alcuna cosa ponno,
n' andrò sicuro
a' più profondi abissi
e, intenerito il cor
del Re de l' ombre,
meco trarròtti
a riveder le stelle.
O se ciò negherammi 
empio destino,
rimarrò teco
in compagnia di morte,
A Dio terra,
à Dio cielo, e Sole, à Dio.

NINFE, PASTORI
Ahi, caso acerbo!
Ahi, fat' empio e crudele!
Ahi, stelle ingiuriose!
Ahi, ciel avaro!
Non si fidi huom mortale
di ben caduco e frale
che tosto fugge, e spesso
a gran salita
il precipizio è presso.

MESSAGGIERA
Ma io ch' in questa lingua
hò portato il coltello
ch' ha svenata
d' Orfeo l' anima amante,
odiosa à i Pastori et
a le Ninfe,
odiosa à me stessa,
ove m' ascondo?
Nottola infausta
il Sole fuggirò sempre e
in solitario speco
menerò vita
al mio dolor conforme

Sinfonia
PASTOR
¡Ah, suerte funesta!
¡Ah, destino bárbaro y cruel!
¡Ay, estrellas despiadadas!
¡Ay, cielo inexorable!

SEGUNDO PASTOR
Con esta amarga noticia
el infortunado parece
una piedra muda, 
al que el dolor le impide,
incluso, quejarse.
Ay, habría que tener un corazón
de tigre o de oso, 
para no apiadarse de tu pena.
Has sido privado de tu bien,
amante desgraciado. 

ORFEO
Tu estás muerta, mi vida,
¿y yo respiro?
¿Me has dejado 
para no volver jamás,
y yo sigo aquí?
No, si mis versos tienen 
algún poder, 
no temeré descender
a los más profundos abismos
y, tras ablandar el corazón
del rey de las sombras, 
yo te llevaré
a que vuelvas a ver las estrellas.
Y si un destino cruel me lo niega, 
me quedaré contigo
en compañía de la muerte. 
Adiós, tierra,
adiós, cielo y sol, adiós.

NINFAS, PASTORES
¡Ah, suerte funesta!
¡Ah, destino bárbaro y cruel!
¡Ay, estrellas despiadadas!
¡Ay, cielo inexorable!
No te fíes, mortal,
de la felicidad efímera y frágil
que no tarda en irse, pues a menudo,
muy cerca de la cima,
está el precipicio.

LA MENSAJERA
Pero yo, cuyas palabras 
han trasmitido la fatal noticia
que ha herido el corazón
del enamorado Orfeo,
odiosa para los pastores y
las ninfas,
odiosa para mí misma,
¿dónde me esconderé?
Lechuza funesta,
evitaré siempre la claridad del día
en un antro solitario,
llevaré una vida
acorde con mi dolor.

Sinfonía
PASTORI
Chi ne consola, ahi lassi?
O pur chi ne concede
negl' occhi un vivo fonte
da poter lagrimar
come conviensi
in questo mesto giorno,
quanto più lieto
tant' hor più mesto ?
Oggi turbo crudele
i due lumi maggiori
di queste nostre selve,
Euridice e Orfeo,
l' una punta da l' angue,
l' altro dal duol trafitto,

NINFE, PASTORI
Ahi, caso acerbo!
Ahi fato empio e crudele, ...

PASTORI
Ma dove, ah dove hor sono
de la misera Ninfa
le belle e fredde membra,
che per suo degno albergo 
quelle bell' alma elesse
ch' oggi è partita
in su 'l fiorir de' giorni?
Andiam Pastori, andiamo
pietosi à ritrovarle,
e di lagrime amare
il dovuto tributo
per noi si paghi
almeno al corpo esangue.

PASTORI
Ahi, caso acerbo!
Ahi fato empio e crudele,...

Ritornello
PASTORES
¿Quien nos consolará, tan
infortunados como somos?
¿Quién transformará nuestros ojos,
en fuente viva,
para poder llorar como conviene
en este triste día, 
tanto más triste
cuanto había sido feliz?
Hoy una suerte cruel ha apagado
los dos astros más brillantes
de nuestros bosques, 
Eurídice y Orfeo, 
ella picada por la serpiente, 
él traspasado por el dolor, ay, ay.

NINFAS, PASTORES
¡Ah, suerte funesta!
¡Ah, destino bárbaro y cruel...

PASTORES
Pero ¿dónde está? ¡ay!,
¿dónde está ahora
de la infortunada ninfa
el bello cuerpo helado
morada digna de la noble alma
que le había elegido
y del que ella se fue
en la flor de sus días?
Vayamos, pastores,
vayamos piadosamente a buscarlo 
y aportemos al menos
el tributo de lágrimas amargas
debido a ese cuerpo privado de vida.

PASTORES
Ah, suerte funesta, 
ah, destino bárbaro y cruel...

Ritornello

ATTO TERZO 


Sinfonia

ORFEO
Scorto da te mio nume
Speranza unico bene 
de gli afflitti mortali,
homai son giunto
a questi regni tenebrosi e mesti 
ove raggio di sol
giamai non giunse.
Tù mia compagna e duce
in così strane e sconosciute vie
reggesti il passo debile e tremante,
ond' oggi ancor spero
di riveder quelle beate luci
che sol' a gli occhi
miei portano il giorno.

SPERANZA
Ecco l' atra palude,
ecco il nocchiero
che trae l' ignudi spirti
a l' altra sponda dov' hà Pluton
de l' ombre il vasto impero.
Oltre quel nero stagn',
oltre quel fiume,
in quei campi di pianto e di dolore.
Destin crudele
ogni tuo ben t' asconde.
Hor d'uopo e d'un gran core e
d'un bel canto.
Io fin qui t' ho condotto,
hor più non lice
teco venir,
chè amara legge il vieta.
Legge scritta col ferro 
in duro sasso de l' ima reggia
in su l' orribil soglia,
che in queste note
il fiero senso esprime.
Lasciate ogni speranza
o voi ch' entrate.
Dunque, se stabilito hai 
pur nel core
di porre il piè
ne la città dolente,
da te men' fuggo e torno
a l' usato soggiorno.

ORFEO
Dove, ah dove te' n vai,
unico del mio cor
dolce conforto ?
Poiché non lunge homai
del mio lungo cammin
si scopre il porto,
perché ti parti e m' abbandoni,
ahi lasso,
sul periglioso passo?
Qual bene or più m' avanza
se fuggi tù, dolcissima Speranza ?

ACTO TERCERO


Sinfonía

ORFEO
Bajo tu protección Esperanza, 
mi deseada, único bien 
de los mortales afligidos,
yo he alcanzado
el triste y tenebroso imperio
donde jamás penetrarán
los rayos del sol. 
Eres tu, mi compañía y guía,
quien has conducido sobre estos
caminos extraños y desconocidos
mi paso débil y tambaleante, 
tan bien, que hoy todavía espero
volver a ver esos ojos queridos
que aportan luz a los míos. 

LA ESPERANZA
Aquí está el horrible pantano,
el barquero que transporta
las almas a la otra orilla,
allí donde Plutón reina
sobre el vasto imperio de sombras.
Más allá de esta negra marisma,
más allá del río,
en estas extensiones desoladas,
lugares de llantos y dolor.
El destino cruel esconde y
retiene tu bien más querido.
Ahora necesitas coraje y
hermoso canto.
Yo te he conducido hasta aquí
y no debo acompañarte más lejos,
una ley severa lo prohíbe.
Una ley grabada con hierro
en la piedra dura 
del horrible umbral
del reino de las profundidades, 
anuncia en estos términos
su terrible sentido.
Los que entren,
que abandonen toda esperanza.
Si estás firmemente decidido
en tu corazón a entrar
en la ciudad de la aflicción,
yo me voy lejos de ti
y vuelvo a mi estancia familiar.

ORFEO
¿Dónde, pues, ay, te vas, 
única ternura reconfortante
de mi corazón?
Cuando, no lejos,
después de un largo camino, 
descubro el puerto, 
¿por qué te vas y me abandonas,
infortunado de mí, 
en este peligroso momento?
Que bien me queda 
si te vas, muy dulce Esperanza?
CARONTE
O tu ch' innanzi morte
a queste rive
temerato ten' vieni,
arresta i passi.
Solcar quest'onde
ad huom mortal non dassi,
nè può co' morti
albergo aver chi vive.
Che? Vuoi forse, nemico
al mio Signore,
Cerbero trar de
le Tartaree porte ?
O rapir brami
sua cara consorte
d' impudico desire
acceso il core ?
Pon freno al foll' ardir,
ch' entr' al mio legno 
non accorrò più mai corporea salma,
sì de gli antichi oltaggi ancora en
l'alma serbo acerba memoria
e giusto sdegno. 

Sinfonia

ORFEO
Possente Spirto e formidabil nume,
senza cui far passaggio
à l' altra riva alma da corpo 
sciolta in van presume.

Ritornello

A lei volt' ho 'l camin
per l' aër cieco, 
a l' Inferno non già,
ch' ovunque stassi
tanta bellezza 
il paradiso hà seco.

Ritornello

Orfeo son io che d' Euridice
i passi segue per queste 
tenebrose arene,
ove già mai 
per uom mortal non vassi.
O de le luci mie luci serene
s'un vostro sguardo
può tornarmi in vita, 
Ahi, chi nega il conforto
à le mie pene ?
Sol tu, nobile Dio
puoi darmi aita,
nè temer dei,
ché sopra un' aurea Cetra
Sol di corde
soavi armo le dita
contra cui rigida alma
invan s' impetra.

CARONTE
Ben sollecita alquanto
dilettandomi il core,
sconsolato Cantore,
il tuo pianto e 'l tuo canto.
Ma lunge, ah, lunge sia
da questo petto pietà,
di mio valor
non degno affetto.
CARONTE
A ti que, temerario,
desafiando la muerte, 
te acercas a estas riberas,
detén aquí tus pasos.
No está permitido a los mortales
romper estas olas, 
los vivientes no pueden
permanecer con los muertos.
¿Acaso quieres tú,
enemigo de mi maestro, 
apartar a Cerbero
de las puertas del Tártaro?
¿Acaso estás intentando,
inflamado el corazón de un 
impúdico deseo,
raptar a tu querida esposa?
Pon fin a esta loca audacia,
mi barca jamás ha llevado
a ningún mortal, 
mi corazón conserva
antiguos ultrajes
y una justa cólera.

Sinfonía

ORFEO
Poderoso espíritu y gran divinidad
sin que el alma despojada
de su cuerpo espere en vano
pasar a la otra orilla.

Ritornello

Hacia ella, a través 
de las tinieblas,
yo he caminado,
y no hacia el infierno,
pues en todas partes donde hay
belleza se encuentra el paraíso.

Ritornello

Soy yo, Orfeo, quien sigue
los pasos de Eurídice a través
de estas llanuras tenebrosas
a las que jamás llagará 
mortal alguno.
Ojos amados, luz serena, 
si una sola de vuestras miradas
puede devolverme la vida, 
¿quien negará el reconfortamiento
a mis penas?
Tú sólo, noble dios,
puedes socorrerme,
tú no tienes nada que temer,
pues con una lira de oro
no poseo otras armas
que suaves acentos
contra los que un alma severa,
en vano, se endurecerá.

CARONTE
Tu me adulas
alegrando mi corazón,
inconsolable cantor,
por tus llantos y tu canto. 
Pero que se mantenga lejos de mí,
extranjero en mi corazón,
una piedad, en verdad,
poco digna de mi dignidad.
ORFEO
Ahi, sventurato amante!
Sperar dunque non lice
ch' odan miei prieghi
i cittadin d'Averno ?
Onde qual ombra errante
d'insepolto cadavero infelice,
privo sarò del cielo 
e de l'Inferno?
Così vuol empia sorte ch' in questi
orrori di morte 
da te mio cor lontano,
chiami tuo nome in vano, e pregando
e piangendo io mi consumi ?
Rendetemi il mio ben,
Tartarei Numi.

Sinfonia

Ei dorme,
e la mia cetra,
se pietà non impetra 
ne l' indurato core,
almen il sonno
fuggir al mio cantar
gli occhi non ponno.
Sù dunque a che più tardo?
Tempo è ben d' approdar
sù l' altra sponda,
s'alcun non è ch' il nieghi,
Vaglia l' ardir se foran 
vani i preghi.
È vago fior del Tempo l'occasion,
ch' esser dee colta a tempo.
Mentre versan
quest' occhi amari fiumi
rendetemi il mio ben
Tartarei Numi. 

Sinfonia

SPIRITI INFERNALI
Nulla impresa per uom
si tenta in vano,
nè contra lui 
più sà natura armarse:.
Ei del instabil piano arò
gli ondosi campi, e 'l seme sparse
Di sue fatiche,
ond' aurea messe accolse.
Quinci perché memoria
vivesse di sua gloria,
La Fama à dir di lui
sua lingua sciolse,
che pose freno al Mar
col fragil Legno, 
che sprezzò
d'Austro e d'Aquilon lo sdegno.

Sinfonia
ORFEO
¡Ay, desgraciado amante!
¿No me está permitido esperar 
que los habitantes del Averno
escuchen mis plegarias?
¿Sombra errante de un desgraciado
cuerpo sin sepultura, 
yo seré, pues,
privado del cielo y del infierno?
Así, una suerte cruel quiere 
que lejos de ti, mi bien amado, 
¿clame en vano tu nombre
y me consuma 
en plegarias y llantos?
Devolvedme mi bien,
dioses del Tártaro.

Sinfonía 

El duerme, y si mi lira
no despierta la piedad 
en este corazón endurecido,
mis cantos hacen,
al menos,
que sus ojos no puedan
resistir al sueño.
Vamos pues, ¿por qué tardar más?
Es momento de abordar 
la otra orilla
ya que nadie me lo puede impedir.
Utilicemos la audacia allí
donde las plegarias no sirvieron.
La ocasión es una bella flor
que debe ser recogida a su hora. 
Mientras mis ojos vierten
torrentes de lágrimas amargas
devolvedme mi bien,
dioses del Tártaro.

Sinfonía 

ESPÍRITUS DEL INFIERNO
El hombre no intenta nada en vano
y contra él la naturaleza
no sabe armarse.
A pleno sol, labora los campos,
removidos de la tierra,
los siembra.
De sus esfuerzos obtiene
una cosecha dorada.
Así, porque viva
el recuerdo de su gloria, 
la fama no cesa de hablar
de aquel que, 
sobre una débil embarcación,
ha domado las olas
y desdeñado el furor
de Autano y Aquilón.

Sinfonía


ATTO QUARTO


PROSERPINA
Signor, quell' infelice,
che per queste di morte
ampie campagne
va chiamand' Euridice,
ch' udit' hai tù pur dianzi
così soavemente lamentarsi,
moss' ho tanta pietà dentr' al mio
core ch' io torno un' altra volta
à porger prieghi
perch' il tuo Nume
al suo pregar si pieghi.
Deh, se da queste luci
amorosa dolcezza unqua trahesti
se ti piacque il seren
di questa fronte
che tù chiami tuo Cielo,
onde mi giuri,
di non invidiar
sua sorte à Giove,
pregoti, per quel foco,
con cui già
la grand' alma Amor t' accese,
d' Orfeo dolente
il lagrimar consola
e fà che la sua Donna
in vita torni
al bel seren dei sospirati giorni.

PLUTONE
Benché severo ed immutabil fato
contrasti, amata sposa
à i tuoi desiri,
pur nulla homai si nieghi
a tal beltà congiunta
a tanti preghi.
La sua cara Euridice
contra l' ordin fatale
Orfeo ricovri.
Ma pria che tragga il piè
da questi abissi non mai valga
ver lei gli avidi lumi,
che di perdita eterna
gli fia certa cagione
un solo sguardo.
Io così stabilisco.
Hor nel mio Regno
fate ò ministri il mio voler palese,
sì che l' intenda Orfeo
e l' intenda Euridice
e di cangiarlo hor
più tentar non lice.

SPIRITI INFERNALI
O, de gli habitator
de l'ombre eterne possente Re
legge ne fia tuo cenno,
che ricercar
altre cagioni interne
di tuo voler
nostri pensier non denno.
Trarrà di quest' orribili caverne
sua sposa Orfeo, s' adoprerà
suo senno sì che nol vinca giovanil
desio, ne i gravi imperi
suoi sparga d' oblio.

PROSERPINA
Quali grazie ti rendo
or che sì nobil dono
concedi a' prieghi miei
Signor cortese ?
Sia benedetto il dì che
pria ti piacqui,
benedetta la preda
e'l dolce inganno,
poiché per mia ventura
Feci acquisto di te
perdendo il Sole.

PLUTONE
Tue soavi parole
d' amor l' antica piaga
rinfrescan nel mio core;
così l' alma tua non sia più vaga
di celeste diletto,
si ch' abbandoni
il marital tuo letto.


CUARTO ACTO


PROSERPINA
Señor, este desgraciado,
que va clamando
el nombre de Eurídice
a través de estos campos
de la muerte y cuyas dulces
lamentaciones acabas de oír,
me llena el corazón de tanta
compasión que todavía,
una vez más,
vengo a implorarte
que escuches sus plegarias.
Por favor, si alguna vez estos ojos
te han concedido
la dulzura del amor,
si alguna vez te ha agradado la
pureza de esta frente que tu llamas
tu cielo y sobre la que
me has jurado que no envidias
la suerte de Júpiter,
yo te imploro, por este amor,
cuyo ardor inflama tu alma generosa,
que hagas que Eurídice vuelva
a gozar de los días,
que vuelva a pasearse por
las fiestas y los campos,
y consuele los llantos
del desgraciado Orfeo.

PLUTÓN
Aunque una suerte severa e
inmutable se opone, esposa,
a tus deseos,
que nada le sea negado
a tanta belleza aliada
con tantas plegarias.
A pesar del fatal decreto,
Orfeo volverá a encontrar
a su querida Eurídice.
Pero en tanto que sus pies no hayan
cesado de pisar estos abismos,
no deberá dirigir hacia ella
sus ojos impacientes,
pues una sola mirada
le condenaría
a perderla para siempre.
Así lo decido.
En mi reino, heraldos y ministros,
pregonad mi orden,
para que Orfeo la oiga
y Eurídice la oiga
y que nadie espere cambiarla.

ESPÍRITUS DEL INFIERNO
Oh, poderoso rey de los habitantes
de las sombras eternas,
que tu orden sea una ley
para nosotros,
pues buscar otras razones secretas
a tu voluntad, no es digno
de nuestros pensamientos.
Llevará Orfeo a su esposa
lejos de estas horribles cavernas,
¿su razón se impondrá
al juvenil ardor del deseo,
y no olvidará el mandato?

PROSERPINA
¡Te doy mil gracias
por el noble don
de haber ejecutado mis deseos,
amable señor!
¡Bendito sea
el día que te conocí!
¡Bendito sea el rapto
y el pequeño engaño pues,
para mi felicidad,
te gané
perdiendo el sol!

PLUTÓN
Tus suaves palabras
reviven en mi corazón
el viejo placer del amor;
que tu alma no aspire más que
a los placeres celestes
para los que abandonarás
el lecho conyugal.
SPIRITI INFERNALI
Pietate, oggi, e Amore
trionfan ne l' Inferno.
Ecco il gentil cantore,
che sua sposa conduce
al Ciel superno.

Ritornello

ORFEO
Qual honor di te fia degno,
mia cetra onnipotente,
s' hai nel Tartareo regno
piegar potuto
ogn' indurata mente ?

Ritornello

Luogo avrai fra le più belle
immagini celesti
ond' al tuo suon le stelle
danzeranno in giri
or tardi or presti.

Ritornello

Io per te felice à pieno
vedrò l' amato volto,
e nel candido seno
de la mia Donna
oggi sarò raccolto.
Ma mentre io canto ohimé
chi m' assicura 
ch'ella mi segua?
Ohimé chi mi nasconde
de le amate pupille il dolce lume ?
Forse d' invidia punte 
le deità d' Averno.
Perch' io non sia
quaggiù felice à pieno
mi tolgono il mirarvi
luci beate e liete,
che sol col guardo
altrui bear potete ?
Ma che temi, mio core ?
Ciò che vieta Pluton
comanda Amore.
A Nume più possente,
che vince uomini e Dei,
ben ubbidir devrei.

(Quì si fa strepito 
dietro alla Scena)

Ma che odo ohimé lasso ?
S'arman forse a' miei danni
con tal furor le furie innamorate
per rapirmi il mio ben,
ed io consento ?
O dolcissimi lumi, io pur vi veggio,
io pur: ma qual Eclissi ohimè,
v'oscura ?

UNO SPIRITU
Rott' hai la legge,
e se' di grazia indegno.

EURIDICE
Ahi, vista troppo dolce
e troppo amara;
Così per troppo  amor
dunque mi perdi ?
Et io misera perdo
il poter più godere
e di luce e di vita,
e perdo insieme
tè d' ogni ben mio
più caro,
ò mio consorte.

SPIRITI INFERNALI
Torna a l' ombre di morte
infelice Euridice,
nè più sperar 
di riveder il Sole 
ch' homai fa sordo
a' prieghi tuoi l' Inferno.

ORFEO
Dove ten vai, mia vita?
Ecco i' ti seguo.
Ma chi me 'l niega, ohimè:
sogno o vaneggio?
Qual poter, 
qual furor da questi orrori, 
da questi amati orrori
mal mio grado mi tragge,
e mi conduce a l' odiosa luce? 

Sinfonia

SPIRITI INFERNALI
E' la virtute un raggio
di celeste bellezza,
fregio dell' alma
ond' ella sol s'apprezza:
Questa di Tempo oltraggio
non teme, anzi maggiore
l'adombra sol d' affetto humano,
Orfeo vinse l'Inferno 
e vinto poi fù
da gli affetti suoi.
Degno d' eterna gloria
fia sol colui ch' avrà
di sè vittoria.

Sinfonia
ESPÍRITUS DEL INFIERNO
La piedad y el amor
han triunfado hoy en los infiernos.
Aquí está el noble cantor
que conduce a su esposa
hacia los espacios superiores.

Ritornello

ORFEO
¿Qué honor es digno de ti,
mi toda poderosa lira, 
tú que, en el reino del Tártaro,
has podido enternecer
todos los corazones de piedra?

Ritornello

Tendrás un lugar entre
las más bellas imágenes celestes
y a tus acordes las estrellas 
danzarán en torno tuyo
con ritmos suaves y lentos.

Ritornello

Yo, rebosante de felicidad,
gracias a ti, 
veré el rostro amado, 
y sobre el regazo puro de mi esposa,
reposaré hoy. 
Pero mientras canto, ay,
¿quien me asegura 
que ella me sigue?
Ay, ¿qué me oculta 
la dulce luz de sus ojos queridos?
¿Quizás, picados por la envidia, 
las divinidades del Averno.
Para que yo no sea
plenamente feliz aquí abajo, 
me privan de vuestros ojos,
bienaventurados, alegres luces,
que con una sola mirada
pueden colmar de felicidad?
Pero ¿qué temes, corazón mío?
Es que lo ha prohibido Plutón,
a ruego del Amor. 
A una divinidad tan poderosa,
que vence a hombres y dioses, 
yo debo obedecer.

(Se oye un estrépito
fuera de escena)

Pero ¿qué oigo, ay?
Serán las furias locas del amor
que se arman contra mí de rabia 
para quitarme mi bien?
¿Lo consentiré?
Oh dulces luces, yo os veo, 
pero ¿que eclipse, ay,
os oscurece?

UN ESPÍRITU
Has incumplido la ley
y no eres digno de gracia.

EURÍDICE
Ay, qué visión tan dulce
y tan amarga; 
¿me has perdido
por exceso de amor?
Y yo, desgraciada, pierdo
la capacidad de gozar 
de la luz y de la vida,
y al mismo tiempo 
te pierdo también a ti, a ti,
mi bien más querido 
y mi esposo. 

ESPÍRITUS DEL INFIERNO
Vuelve a las sombras de la muerte,
desgraciada Eurídice, 
no esperes volver a ver los astros,
pues en lo sucesivo 
el infierno será
sordo a tus plegarias. 

ORFEO
¿Te vas, vida mía?
Yo estoy aquí y te sigo, 
pero, ¿qué me lo impide, ay?
¿Es un sueño o un espejo?
¿Qué fuerza oculta
me arrastra a la fuerza
lejos de estos horrores, 
de estos horrores queridos. 
Y me conduce hacia la luz odiada?

Sinfonía

ESPÍRITUS DEL INFIERNO
La virtud es un rayo
de la belleza celeste, 
la cualidad suprema del alma
a la que da sólo su precio.
No teme el ultraje del tiempo; 
al contrario, los años resaltan
su esplendor en el hombre.
Orfeo venció al infierno 
y fue vencido por su pasión. 
Sólo será digno 
de una gloria eterna 
aquel que consiga la victoria
sobre sí mismo. 

Sinfonía

ATTO QUINTO


Ritornello

ORFEO
Questi i campi di Tracia,
e questo è il loco
dove passo mi 'l core
per l' amara novella il mio dolore.
Poi che non ho più spene
di ricovrar pregando.
Piangendo e sospirando
il perduto mio bene,
che poss' io più ?
Se non volgermi à voi, 
selve soavi, un tempo
conforto a' miei martir,
mentre à Dio piacque,
per farvi per pietà meco languire
al mio languire.
Voi vi doleste, 
o monti,e lagrimaste.
Voi, sassi, al dispartir
del nostro sole,
ed io con voi lagrimerò mai sempre,
e mai sempre dorròmmi,
ahi doglia, ahi

ECO
Hai pianto.

ORFEO
Cortese Eco amorosa
che sconsolata sei,
e consolar mi vuoi ne' dolor miei,
benché queste mie luci
sien già per lagrimar fatte
due fonti,
in così grave mia fiera sventura
non ho pianto però tanto che basti.

ECO
Basti.

ORFEO
Se glì occhi d' Argo avessi,
e spandessero tutti 
un Mar di pianto,
non fora il duol 
conforme a tanti guai

ECO
Guai. 

ORFEO
S' hai del mio mal pietade
io ti ringrazio di tua benignitate.
Ma mentr' io mi querelo
deh, perché mi rispondi
sol con gl' ultimi accenti ?
Rendimi tutti integri 
i miei lamenti. 
Ma tu anima mia se mai ritorna
la tua fredd'ombra
a queste amiche piagge, 
prendi hor da me
queste tue lodi estreme, 
ch' hor a te sacro
la mia cetra e 'l canto.
Come a te già sopra
l'altar del core
lo spirto acceso
in sacrifizio offersi.
Tu bella fusti e saggia,
e in te ripose tutte le grazie
sue cortese il Cielo,
mentre ad ogni
altra de suoi don fu scarso.
D'ogni lingua ogni
lode à te conviensi ch' albergasti
in bel corpo alma più bella,
fastosa men
quanto d'honor più degna.
Hor l'altre Donne
son superbe e perfide
ver chi le adora,
dispietate instabili,
prive di senno
e d' ogni pensier nobile,
onde a ragion opra di
lor non lodansi,
quinci non fia giamai
che per vil femina
Amor con aureo stral
il cor trafiggami.

Sinfonia

















































































ACTO QUINTO


Ritornello

ORFEO
Estos son los campos de Tracia,
y el lugar en el que mi corazón
fue traspasado de dolor
por la amarga noticia. 
¿Sin esperanza
de volver a las plegarias, 
los llantos y los suspiros
la felicidad perdida, 
qué otra cosa puedo hacer
que dirigirme a vosotros,
tiernos bosques ,
a vosotros que habéis aportado
paz a mi tormento,
cuando rogué al cielo
que compartierais, por piedad, 
mi sufrimiento?
Vosotros habéis gemido y llorado
¡oh montes y peñascos!
a la salida de nuestro sol, 
y yo, con vosotros, 
siempre lloraré,
siempre estaré con dolor y lágrimas. 

EL ECO
¡Y lágrimas!

ORFEO
Gentil eco amoroso, 
tú que, inconsolable, 
quieres consolarme de mi dolor, 
aunque mis lágrimas 
hayan transformado mis ojos
en fuentes, 
en mi profunda desgracia,
todavía no he llorado bastante. 

EL ECO
¡Bastante!

ORFEO
Aunque tuviera 
los ojos de Argo
y llenaran un océano de lágrimas, 
no sería suficiente 
a tantos males. 

EL ECO
¡Males!

ORFEO
Si tu tienes piedad 
de mi sufrimiento,
te agradeceré tu benevolencia. 
Pero mientras yo me lamento, 
por favor, ¿por qué no me respondes
más que con las últimas palabras?
Respóndeme enteras mis plegarias.
Pero tú, mi amada,
si jamas volverá tu sombra fría
a estas alegres orillas, 
recibe de mí
este último himno de alabanza, 
pues yo te consagro
mi lira y mi canto.
Como otras veces,
sobre el altar de tu corazón,
te ofrezco en sacrificio
mi alma inflamada.
Fuiste bella y sabia,
el cielo amable te había colmado
de todas las gracias, 
mientras que con otros
fue avaro en sus dones.
Es justo que todos pronuncien
tus alabanzas, 
pues tú abrigabas,
en tu bello cuerpo,
un alma todavía más bella. 
Las otras mujeres
son altivas y pérfidas 
para con sus adoradores,
no tienen piedad, inconstantes, 
privadas del noble sentido
y de nobles pensamientos, 
en justo titulo no se les alaba
sus acciones; 
es por lo que jamás 
ningún otro Amor 
me horadará el corazón
con su flecha de oro.

Sinfonía

(Hasta aquí el libreto de 1607)

(La versión de 1609 continua
como sigue:)

APOLO
¿Por qué, hijo mío, 
te abandonas así
a la cólera y al dolor?
No es, no, propio 
de un alma generosa
servir a sus pasiones; 
te veo amenazado
por la vergüenza y el peligro, 
por eso acudo al cielo
para que acuda en tu socorro.
Pero ahora escúchame
y tendrás gloria y vida.

ORFEO
Padre generoso, me encuentras en
un momento peligroso.
La cólera y el amor
me habían conducido,
con el exceso del dolor,
a la más profunda desesperación. 
Pero aquí estoy,
atento a tus palabras, 
Padre celestial:
muéstrame tu voluntad.

APOLO
Estabas demasiado contento 
con tu feliz suerte;
ahora lloras demasiado
la amarga dureza de tu destino. 
¿Todavía no sabes que aquí abajo
nada da la alegría eterna?
Si quieres gozar la vida inmortal,
ven conmigo al cielo,
que yo te invito.

ORFEO
¿No veré jamás los dulces ojos
de mi querida Eurídice?

APOLO
En el sol y en los astros 
tú reconocerás su bella imagen. 

ORFEO
De un padre tan sublime
sería un hijo indigno 
si no siguiera tu afectuoso consejo.

APOLO Y ORFEO
(Se elevan hacia el cielo cantando) 
Elevémonos hacia el cielo cantando, 
allí donde la virtud sincera
obtiene en recompensa digna de ella
el placer y la paz.

Ritornello

PASTORES
Vete, Orfeo, plenamente feliz,
a gozar de los honores celestiales
allí donde jamás falta el bien, 
allí donde jamás existe el dolor, 
mientras que sobre nuestros altares
nosotros te ofrecemos,
en la alegría y en la devoción,
incienso y votos. 
Como aquel que responde
sin reservas a la llamada
de los dioses eternos,
como quien ha sufrido
aquí abajo el infierno
obtiene el cielo y la gracia. 
El que siembra en las pruebas
recogerá los frutos
de todas las gracias. 

Moresca